Hemos notado algo después de años recibiendo huéspedes en Casa e Bottega. La primera pregunta que todos hacen al día siguiente de llegar es siempre la misma: "¿Dónde coméis vosotros? No los restaurantes de las guías. Vosotros, cuando salís por la noche." Lo que sigue no es una guía Michelin. No hay direcciones exactas porque los mejores sitios no quieren su dirección en internet. Pero hay indicaciones suficientemente precisas para encontrar lo que buscáis, si buscáis de la manera correcta.
La panadería que abre a las cinco de la mañana
En el barrio del puerto hay una panadería que lleva una hora abierta cuando el cielo aún está oscuro. Sin letrero luminoso. Una luz amarilla filtra por la puerta entreabierta y un olor que os detendrá en la acera: es el pan de sémola remolida que sale del horno para la primera hornada. La sémola de trigo duro crea un pan con corteza gruesa, dorada, casi naranja, e interior amarillo, compacto, que absorbe la salsa de manera imposible. Traed un trozo de queso fresco de oveja: no hace falta más.
El bar de los pescadores: desayuno a las seis
Hay un bar cerca del muelle donde atracan los barcos pesqueros. Los pescadores llegan después de reparar las redes, con las manos que huelen a mar. Café corto en tazas de cerámica blanca, croissants fritos caseros. No es un sitio para turistas. Pero si venís con respeto, sin sacar fotos, sin hacer preguntas fuera de lugar, os sentáis en un taburete metálico y bebéis el mejor café de vuestra vida. El horario es obligatorio: después de las siete y media el sitio cambia de cara. Id a las seis.
La trattoria sin cartel en el callejón
En el centro histórico, detrás de la catedral, en uno de los callejones empedrados de piedra blanca, hay una trattoria sin cartel. Entráis, os sientan, os traen pan. Sin carta. La señora viene a la mesa y dice lo que hay hoy: depende del mercado de pescado de esa mañana, de la temporada, del humor. Podríais comer orecchiette con ragú de calamar, o sepia guisada con patatas, o ciceri e tria. No elegiréis. Y siempre será la elección correcta.
La rosticcería de la tarde
De cuatro a siete de la tarde, en una calle del centro, siempre hay una pequeña cola delante de una rosticcería que hace panzerotti, calzone al horno, frise aliñadas y arancini de arroz. Los panzerotti aquí son distintos a los de Bari: más pequeños, más crujientes, rellenos de ricotta y espinacas o de ragú de carne. Cuestan uno o dos euros cada uno. Coged dos o tres, comedlos de pie en la acera.
Qué pedir: platos por momento del día
En el desayuno: café, croissant frito, frisella con tomate y aceite. Al mediodía: orecchiette con grelos o ragú de pescado, calamar, tiella de arroz y mejillones. Por la tarde: panzerotti, focaccia, taralli. En la cena: entrante de marisco crudo, pasta, pescado de segundo, tarta de almendras. Siempre con vino blanco de Puglia.
Preguntas frecuentes sobre comer en Manfredonia
¿Cuál es el plato típico de Manfredonia?
La farrata es el plato símbolo: una torta rústica rellena de ricotta de oveja, espelta y mejorana, típica del carnaval. También orecchiette con calamar, polpo alla pignata, tiella y mariscos frescos del puerto.
¿Hay buenos restaurantes de pescado en Manfredonia?
Sí, Manfredonia tiene uno de los puertos pesqueros más importantes del Adriático. Los mejores restaurantes están cerca del puerto y en el centro histórico. Buscad trattorias sin muchas fotos en el escaparate: son más auténticas.
¿Cuándo es el mercado semanal de Manfredonia?
El mercado semanal es los martes y sábados. El sábado es más grande y animado: llegar pronto. Encontraréis fruta y verdura de temporada, quesos frescos de oveja, aceitunas y productos locales.
¿Cuáles son los vinos locales del Gargano?
Los principales son: Nero di Troia (tinto con cuerpo), Primitivo di Manduria (potente y afrutado), Falanghina del Gargano (blanco mineral). El vino de la casa en las trattorias cuesta a menudo solo unos euros por jarra y casi siempre es excelente.
¿Qué producto típico llevarse de Manfredonia?
Aceite de oliva Dauno (de aceituna Ogliarola garganica), alcaparras de las islas Tremiti, miel de sulla (delicada y floral), conservas en aceite (berenjenas, pimientos, tomates secos) y taralli nzogna e pepe (con manteca y pimienta negra).